El cine es una fábrica de ilusiones que muestra una vida soñada, donde los escenarios son espectaculares, las personas atractivas y los sentimientos puros. Para alzar esos sueños, los estudios cinematográficos cuidan a un mismo tiempo la grandiosidad y los detalles: actores con estudiados vestuarios y maquillajes; escenarios de fábula; diálogos intensos; música grandiosa y seductora
Aunque con frecuencia se descuidan los aspectos matemáticos a los que parece que ni guionistas, ni productores, ni directores prestan mucha atención, pero que, como ocurre en la vida real, obstinadamente están ahí.